miércoles, 1 de agosto de 2012

Summertime summertime

Hoy el día está igual que entonces, nublado. Es verano y se intuye el calor que reinará algo más tarde, ya que todavía son las 9, es temprano. Las nubes y esa claridad de bochorno siempre tienen su algo de materialidad de sueño, así como inasible, poco distinguible de la realidad.

- Con esta canción hace incluso más calor, ¿sí?

Dijo entonces y todos asentimos, cada una de nuestras mentes volando fuera del coche que vibraba con la base permanente de la música. Recuerdo haber observado como las 3 aspas de los imponentes molinos, que resaltaban blancos y nuevos en las viejas colinas pardas de secano, arrojaban una sombra difusa sobre la carretera que atravesábamos, cuando llegaban arriba en vertical en su ciclo.

La carretera secundaria era inmensamente recta, ondeante arriba y abajo según los desniveles de los cerros. En cierto punto subimos una cuesta alta en particular y al fondo en el horizonte se alzaba el mar, con un azul oscuro más llamativo en días como entonces, días nublados de verano.

La canción terminó y cada cual volvió al interior de ese coche, de ese verano, de ese mundo terrenal no tan liviano.