jueves, 27 de diciembre de 2007

Mis saludos de bienvenida

Bueno, pues viendo que cualquier día el fotolog se va a derrumbar y teniendo en cuenta que tengo que salvar mis escritos, quería transcribirlos a otro soporte de blog en el que primara texto sobre imagen, que es el uso que le siempre le he dado a mi fotolog (www.fotolog.com/aemaeth, con un recibimiento algo menos que poco motivador, por decir algo).

Y como primera entrada pondré un breve relato que tuvimos que escribir el año pasado para la clase de filosofía, para medir nuestro nivel de narración ya que el escrito no debía contener una reflexión ética ni nada por el estilo de manera obligada

Sin más, aquí lo dejo

El piano suena dulce en mis oídos, pero es incapaz de acallar los rumores del mar, lozano debido a la visita del viento.


Por oriente se alza un gran cúmulo de nubes grises y opacas, con la amenaza implícita de la ira de algún dios.


Miro a mi alrededor; desde el acantilado la vista panorámica de la ciudad fantasma de los domingos tardíos se extiende ante mí, al igual que la playa húmeda y mustia del otoño y el agua bramadora que se pierde en la línea que en lontananza la divide de la bóveda celeste con su atuendo de matices perlas en las nubes y suaves azules y naranjas en todo su dominio.


Y la melodía me acompaña en mi divagar por el paisaje; y la letra muda me cuenta historias de un sábado lluvioso, manteniendo mi imaginación ociosa en las postreras horas del día.


A mi siniestra la niebla va ganando terreno a la escasa claridad y se me antoja discernir la silueta de un viajero ceniciento.


Se acerca por la senda de la orilla, descalzo y sin lastre alguno. Un pajarillo le acompaña posado en su hombro, otea el horizonte crepuscular divertido por el espectáculo de luces. Parecen compartir la sonrisa.


El ente llega al fin a mi lado y toma asiento tras mi ademán de invitación.


- ¿Qué te gustaría escuchar hoy? –preguntome expectante.


- ¿Quién sabe? A estas horas y con esta brisa en blanco y negro, ¿qué no apetece?


La música brota y la noche cae. Morfeo improvisa.

A más ver