martes, 21 de diciembre de 2010

Tal día como hoy

... el año pasado, era un día muy parecido a éste.

He cambiado. A día de hoy, mi estado anímico es mucho más calmo. No me siento con una energía tan desbordante que me vuelva la chica más alocada de la fiesta, pero ya no me importa porque, a cambio, soy más consciente y me siento más segura de mí misma.

Para muchos quizás no supone un gran cambio o incluso no perciben una mejora en estas diferentes situaciones. Pero para mí es un regalo doble: porque me siento un poco más cerca de mí, y porque ha sido fruto del propio trabajo.

Y no obstante aquí sigo. Y fuera llueve. Y queda una maleta por hacer.

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