sábado, 3 de marzo de 2012

VI

Al final todo se reduce a la química. Simple y llanamente. Sin vueltas de hoja. La vida.

Y hacía tanto que no experimentaba esta falta de aire ante algo que va a pasar. Algo grande, algo bueno. Algo que traerá luz por dentro.

Puedo sentirlo en los huesos. Es hora, ahora. Ese momento.